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Juan Diego Marín Sanz (Connatur)

 Juan Diego Marín Sanz 

Connatur

Predica con el ejemplo, “por supuesto”, y la toma cada día. Recomienda su ingesta tras el desayuno y el almuerzo en cualquiera de sus variantes: complemento alimenticio, infusión o condimento alimentario que procura a los platos ese verde vibrante, como de alquimia gastronómica. Juan Diego Marín Sanz es un devoto de la moringa oleifera, amén del mejor abanderado de esta planta milenaria en el mercado andaluz y nacional.

Al frente de Connatur, su empresa de Agricultura ecológica y venta online radicada en Conil de la Frontera (Cádiz), detalla que sus semillas son un superalimento por sus propiedades antioxidantes. Le fascinó investigar sobre ello tanto como hoy compartir conocimientos. Y esta curiosidad enciclopédica entroncó con esa tendencia del consumidor, agudizada con la pandemia, de velar por la salud y el bienestar; de conocer el proceso de cada producto por aquello de que somos lo que nos alimenta.

Por ese olfato innato suyo de conectar necesidades, nació en 2017 Connatur, que es ya referencia. Los 200 arbolitos del primigenio proyecto piloto son hoy 20.000, en una plantación que liga la Sostenibilidad con las marcas Conil y Cádiz. Una determinación por su tierra hecha estrategia comercial.

El “Árbol de la Vida” y su venta online

El “Árbol de la Vida”, como también se la conoce, se vende en cápsulas, bolsitas de té e incluso smoothies. La moringa gusta al paladar, pero también a la piel y al hígado; reduce el colesterol y resulta un antiinflamatorio natural. Para Juan Diego, de 36 años y con un prometedor futuro, es la excelencia el diferencial de la cadena de valor de su negocio: “Todo el proceso de producción es artesanal, con un control de calidad y trazabilidad exhaustivo. Y eso nos permite ser confianza, cercanía y familiaridad para nuestros clientes, que es justo lo que nos motiva”.

Ahondando en esa transparencia sobre el proceso de fabricación en la Finca Connatur, bastión de la moringa en Andalucía entre los pinares de Roche, trabaja ya en una nueva línea de negocio. Le ilusiona ser escenario de Turismo Sostenible; recibir “en casa” a los visitantes y mostrar el tratamiento de la planta. Un “saber hacer” que le convirtió en febrero de 2020 en el Mejor Joven Agricultor Innovador, galardón del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

La mayor piedra en el camino hasta hoy ha sido “el estrecho embudo del acceso a la financiación del negocio”, lamenta. Sobre sus espaldas, cuatro años esforzados y agotadores, en los que la crisis COVID ha exigido, no ya un complemento alimenticio, sino dosis de entusiasmo en vena. No le faltan. Se sabe respaldado por la Confederación de Empresarios de la Provincia de Cádiz (CEC), a la que alaba su “sensibilidad para detectar la singularidad de nuestro proyecto” y le reconforta el reconocimiento de sus paisanos en la Asociación de Empresarios de Conil. Así que, con permiso de la moringa, su vocación empresarial seguirá siendo su antioxidante de cabecera.

El empresario gaditano, en la finca Connatur (Conil)

El empresario gaditano, en la finca Connatur (Conil)

Planta milenaria y superalimento en la despensa

Planta milenaria y superalimento en la despensa

Plantación de moringa oleífera

Plantación de moringa oleífera

De Conil de la Frontera (Cádiz) a los paladares de todo el planeta
Emprendimiento sostenible y ecológico con una planta milenaria y sus beneficios en la salud de las personas como eje