El término FinTech proviene de la unión de Finance y Technology, y hace referencia a las startups que se sirven de las últimas tecnologías para ofrecer servicios financieros innovadores tanto a empresas como a particulares.

El éxito del fenómeno FinTech se debe a que supone una disrupción en la forma de ofrecer los servicios financieros mejorando la eficiencia en costes y la experiencia del usuario. Y ello, unido a la nueva regulación del sector financiero, está provocando que no solo la banca sino también las BigTech se involucren en la transformación de la oferta de servicios financieros, produciéndose un crecimiento vertiginoso del sector FinTech a nivel mundial.

En España, las FinTech actúan a lo largo de toda la cadena de valor del servicio financiero aportando innovación, soporte tecnológico o externalización de productos o funciones. Frente a la concentración bancaria, destacan por su especialización vertical, concentrándose en un servicio financiero concreto. Las principales verticales del ecosistema FinTech español son:

1. Medios de pago: En esta vertical se ofrecen, bien directamente o por medio de otras entidades, medios de pago electrónicos. Estas entidades tratan de hacer mucho más eficientes las transacciones en comercios electrónicos, reduciendo drásticamente los márgenes, ya que el atractivo se encuentra en que los pagos digitales son una fuente de Big Data.

2. Financiación Participativa: Esta vertical abarca tanto a las entidades que proporcionan préstamos sin necesidad de garantía, previa evaluación del prestatario (microcréditos) como a las plataformas de crowdfunding, tanto en su modalidad de préstamos como de participación en el capital (equity). Estas plataformas compiten con la banca en su negocio de intermediación, otorgando préstamos y captando depósitos a cambio de una rentabilidad.

3. Criptoactivos: Se recogen tanto las criptomonedas como los tokens (aunque la más conocida es bitcoin hay más de 1600 criptoactivos). En esta vertical también se integra la tecnología en que se sustentan, blockchain y, en general, DLT (tecnología de libros distribuidos). Estas tecnologías permiten intercambiar información o monedas de forma descentralizada, sin tener que confiar en un intermediario para confirmar las transacciones.

4. Neobanks y Challenger Banks: En esta vertical se encuentran los bancos 100% digitales y sin activos problemáticos heredados (sin legacy), que no siguen los esquemas tradicionales, ya que utilizan los smartphones y las redes sociales para establecer su relación con los clientes.

5. Inversión: Esta vertical incluye las siguientes entidades conocidas como WealthTech:
a. Redes de inversión.
b. Asesoramiento automatizado (robo-advisors).
c. Plataformas de negociación.

6. Finanzas personales: Se circunscribe a los comparadores de productos financieros, así como las entidades que prestan servicios de optimización de finanzas personales.

7. Divisas: En esta vertical se incluyen entidades que realizan transacciones con divisas intentando evitar o disminuir los costes derivados de la intermediación bancaria.

8. Infraestructura financiera: Entidades cuya actividad consiste en el aprovechamiento y mejora de la tecnología existente para la prestación de servicios financieros.

Si quieres saber más, puedes descargarte el estudio El desarrollo de los servicios Fintech como oportunidad para la empresa andaluza.

 

Ana Isabel Irimia Diéguez

11 de abril de 2019