FOMENTO de LA CULTURA


EMPRENDEDORA Y EL AUTOEMPLEO

Comunicación interna. La clave del éxito

Vivimos en la era de la tecnología y las comunicaciones. Algo tan humano y necesario como es la comunicación personal, cara a cara, parece que ha pasado a un segundo plano en los últimos años. Somos capaces de hablar durante horas por el móvil, interactuar en cientos de redes sociales y utilizar, casi sin parpadear, aplicaciones de mensajería instantánea de todo tipo. Esta nueva forma de comunicarnos gana enteros en todas las facetas de nuestra vida y el ámbito laboral no se queda atrás en esta carrera.

El problema de verdad llega cuando en las empresas se comienza a preferir utilizar la tecnología como medio de comunicación de manera exclusiva. Los correos electrónicos son más extensos y complejos, las llamadas telefónicas colapsan la centralita, los chats internos masifican nuestras bandejas de entrada. Esta excesiva dependencia de los medios de comunicación no convencionales comienza a provocar malentendidos a la hora de analizar tonalidades, comienzan las crispaciones entre compañeros – internas o a voces- y la relación de la plantilla se tambalea.

Entre las grandes trabas que sufren todas las organizaciones en mayor o menor medida nos encontramos: desaprovechamiento de tiempos, “rumorología” en los pasillos, incompatibilidad de mandos superiores con respecto a sus equipos, acumulación y saturación de tareas, reseñas entre compañeros de equipo o departamentos…Y este problema no sólo lo sufren los grandes del mercado, sino que se trata del pan de cada día en casi cualquier empresa donde echemos un vistazo.

¿Y si el problema está no en la falta de comunicación, sino en la ausencia de asertividad? De hecho es algo muy habitual, que vivimos no solo en el trabajo. En nuestra vida personal a veces no sabemos cómo utilizar las palabras a nuestro favor para acabar con una mala situación, pasando de la pasividad al extremo agresivo. Con el uso de la asertividad, pasamos al punto intermedio e idóneo. Desarrollar la escucha activa y la inteligencia emocional se convierten en una necesidad para comunicarnos mejor y de manera constructiva. En toda relación, y sobretodo en la laboral, hay que ponerse en el lugar de quien nos expresa un problema o una crítica constructiva. Ahora bien, no se trata solo de escuchar y aceptar todo lo que nos cuente el emisor, se trata de llegar a un intermedio conciliador que beneficie a ambas partes para que los problemas que deterioran las relaciones no vuelvan a repetirse.

Irina Sánchez

Consultora de RRHH Contalento

Check Also

CEA y la Obra Social de La Caixa impulsan el programa “Transformando Futuro” para facilitar el empleo y el autoempleo de mayores de 45 años

• El Presidente de CEA y la Directora Territorial de Andalucía Occidental Caixabank han suscrito …

Deja un comentario